• ¿QUÉ ES NFC?

    NFC (Near Field Communication o comunicación de campo cercano), es un sistema simple, rápido y seguro de comunicación inalámbrica de corto alcance entre dos dispositivos (10 cm.) que permite realizar transacciones sin contacto, compartir contenido digital y conectar los dispositivos con un simple toque entre ellos.

    Las ventajas del NFC comparado con otros sistemas, como el bluetooh o las redes Wi-Fi, son, entre otras, un menor consumo de energía, haciendo que podamos tenerlo permanentemente encendido sin que disminuya de una forma apreciable la duración de la batería, posibilidad de implementar una mayor seguridad y la sencillez de uso y configuración. De hecho, no hace falta configurar nada. Podemos olvidarnos de emparejar dispositivos o escribir complicadas contraseñas. Lo único que necesitamos es acercar un dispositivo al otro, nada más.

¿QUÉ PODEMOS HACER CON NFC?

Las tres funciones básicas del NFC son compartir, emparejar y realizar transacciones.

Cualquier teléfono móvil con un chip NFC podría ser facilmente configurable como una tarjeta de crédito o débito.

Las tres funciones básicas del NFC son compartir, emparejar y realizar transacciones.

De estas, la tercera puede que sea la más práctica de todas. Cualquier teléfono móvil con un chip NFC podría ser facilmente configurable como una tarjeta de crédito o débito, y simplemente acercando nuestro teléfono al lector adecuado, realizar el pago. Pero el NFC no se queda en un simple sustituto de una tarjeta de crédito. Con él, se podrían sustituir todas esas tarjetas que engordan nuestras carteras hoy en día, olvidándonos de bonos de autobus, carnéts de biblioteca, tarjetas-llave de hoteles, tarjetas de fidelización de comercios… Incluso las llaves de casa son susceptibles de ser sustituidas por los chips NFC de nuestro teléfonos.

Para emparejar dos dispositivos, lo único que tendremos que hacer será acercar el uno al otro para automaticamente configurar una conexión bluetooth o Wi-Fi o enviar un archivo entre ellos, sin necesidad de contraseñas, búsquedas de dispositivos o complicadas configuraciones.

Por ejemplo, podemos acercar nuestro teléfono a un router con NFC para conectarnos a él, pudiéndonos olvidar de esas rebuscadas contraseñas, acercar nuestro teléfono a un altavoz para que empiece a reproducir nuestra lista de canciones preferida, o a una impresora para imprimir las fotos de nuestras últimas vacaciones.

En cuanto a compartir, la tecnología NFC es mucho más simple que, por ejemplo, los códigos QR, para los que necesitamos tener una aplicación especifica y lanzarla cada vez que queramos leer uno de estos códigos. Si tenemos un teléfono con chip NFC, nos bastará acercarlo a la etiqueta para realizar la acción en ella grabada. Lo bueno de estas etiquetas, además de que son dispositivos pasivos (tienen un gasto energético mínimo, con lo que no necesitan batería, si no que usan la energía radiada por el lector, como puede ser nuestro teléfono), es que con la aplicación ABA NFC podemos grabar en ellas nosotros mismos las acciones que queramos, como abrir la página web de nuestro negocio. Una vez almacenada la acción, a cualquier persona que acerque su teléfono a la etiqueta, se le abrirá el navegador con nuestra página web. O por ejemplo, podemos colocar una etiqueta en nuestro coche, que al acercar el teléfono nos active el bluetooth y abra la aplicación de navegación y otra en nuestra casa que nos conecte a la Wi-Fi, active el Bluetooth y empiece a reproducir música. Estas etiquetas son baratas y podemos comprarlas desde la página web de nuestro partner.